lunes, 24 de marzo de 2014

El regreso a clases


El mes de marzo es sinónimo de "volver a la normalidad".
Se acaban las vacaciones y es hora de regresar al trabajo, al colegio, a la universidad.
El ritmo habitual del país, que cada año recomienza en marzo y se prolonga hasta el mes de diciembre.


Por ello, la empresa TransMontt, de la ciudad de Puerto Montt, con el apoyo de los diseñadores de Impresos J.Mora, ha sacado a circulación esta serie de 6 boletos dedicada al tema del regreso a clases de los estudiantes chilenos.


Los dibujos juegan con elementos escolares, como lápices, cuadernos, mochilas, pizarrón y manchas de tinta, para hacer un colorido y entretenido mosaico de reinicio de la actividad estudiantil.


domingo, 9 de marzo de 2014

Bienvenidos a Santiago 2014

Tenemos más tarjetas bip! de las cuales hablar, ya que entre el 7 y 18 de marzo se están efectuando en Santiago de Chile los X Juegos Suramericanos, también conocidos como Juegos ODESUR. Por esta razón se ha lanzado hace unas semanas una nueva tarjeta que difunde la celebración de este evento deportivo.

Los Juegos Sudamericanos comenzaron en La Paz en 1978 y se han desarrollado ininterrumpidamente cada 4 años. Los II Juegos se hicieron en Rosario en 1982, luego en Santiago 1986, Lima 1990, Valencia (Venezuela) en 1994, Cuenca (Ecuador) en 1998, Brasil (Rio, Sao Paulo, Curitiba y Belem) en 2002, Buenos Aires en 2006 y en Medellín en 2010. Los próximos juegos, del año 2018, se realizarán en Cochabamba (Bolivia).

La capital chilena alberga por segunda oportunidad estos Juegos, ahora con mejor infraestructura y muchos más deportistas participantes.

Este año los Juegos cuentan con representantes de 14 países y se competirá en 42 deportes, de los cuales algunos no son olímpicos pero la organización los incluye porque su práctica es habitual en nuestro subcontinente, como el rugby o los bolos (bowling). Todo esto supone la participación de 3.500 deportistas.

La tarjeta turística
El gran número de visitantes que recibirá el país como organizador de estos juegos (deportistas y entrenadores, dirigentes, periodistas, etc.) ha motivado la emisión de tarjetas especiales. Por un lado está la bip! "normal", con el logo de los juegos, pero también hay una tarjeta turística, que incluye un mapa de Santiago y viene con carga para más de 8 viajes, lo que supone una ayuda para que los turistas compren una sola vez la tarjeta y puedan utilizarla en los 2 ó 3 días que estarán en la ciudad.

Asimismo, debido al aumento de los turistas en los últimos años, Metro de Santiago poco a poco ha introducido traducción al inglés de direccionamientos e instrucciones de viaje en las estaciones, los carros y ahora incluye en sus boletos unas breves frases en inglés, que faciliten su uso por parte de los turistas no castellanos.
Así, los boletos para un viaje de tarifa alta o media dicen que son para Rush Hour Schedule y Normal Schedule, agregando que "is more convenient", mientras los boletos adulto mayor especifican que son para Elderly Passenger.
Chago, la mascota
de los Juegos

La globalización, las mayores facilidades para viajar y miles de otros factores hacen que la internacionalización sea cada vez más visible en todos los lugares del mundo.

Por último, estos Juegos Sudamericanos del 2014 tendrán un elemento muy poco habitual o quizás único en estos eventos deportivos masivos: fueron inaugurados por un Presidente y serán clausurados por otro. Este martes 11 de marzo hay cambio de gobierno en Chile, el presidente Sebastián Piñera entrega el cargo a la presidenta Michelle Bachelet, por lo que estos Juegos quedarán como parte de la transición gubernamental, en un hecho casi inédito.

lunes, 3 de marzo de 2014

Las nuevas tarjetas bip!


En febrero de 2007 entró en funcionamiento en la ciudad de Santiago un nuevo sistema de transporte público, conocido como Transantiago. Este proyecto modificó radicalmente todo lo que se había conocido anteriormente en cuanto a transporte urbano en la capital chilena: diferenció entre recorridos troncales y alimentadores, lo que implicaba muchos transbordos; estableció la tarifa integrada entre buses y metro e incorporó la tarjeta bip! como medio de pago del pasaje.

Sin embargo la implementación del proyecto Transantiago no fue exitosa. Aún
después de 7 años hay muchas fallas en las frecuencias, en los transbordos, en el servicio que los conductores dan a los usuarios, etc., lo que ha significado una constante pugna a nivel político y en un permanente reclamo de la gente, que necesita de un buen sistema de transporte público para movilizarse desde la periferia a sus lugares de trabajo. Y la mejoría real del sistema no se ve posible en un futuro cercano. Más bien se acentúan los mismos vicios y se hacen mejoras superficiales, que no dan respuesta a las necesidades de la población.

Este proyecto, como decimos, incorporó una tarjeta de formato sin contacto como medio de pago del pasaje, denominada tarjeta bip! (por el sonido que hace la tarjeta al pasarla por el validador). Desde 2007 la emisión de las tarjetas bip! estuvo a cargo del AFT (Administrador Financiero del Transantiago), entidad constituida por los 4 bancos más grandes del país.

El AFT no fomentó el cambio de diseños en la tarjeta bip!, como sucede habitualmente con las tarjetas de los metros de México, Argentina, Colombia, Venezuela o Brasil. Excepto una tarjeta emitida con motivo del bicentenario de la independencia, en septiembre de 2010 (ver nota), la tarjeta ha tenido siempre el mismo diseño, con leves cambios en la ubicación de su número de serie o algún otro detalle menor.

En junio de 2013 el Estado entregó la administración del proyecto al Metro de Santiago y a pocos meses de este cambio ya vemos nuevas tarjetas en circulación, lo cual ¡¡¡es una gran noticia para los coleccionistas!!!

Las nuevas tarjetas tienen un diseño común y 4 frases breves en grandes letras e impresas en diferentes colores, que quieren dejar un mensaje concreto en los usuarios, con el fin de reducir la evasión, que según las autoridades es de aproximadamente un 20 a 25%.

Además, Metro comenzó a implementar un plan para mejorar los usos y recargas del sistema de pago, instalando nuevos locales donde el público pueda recargar su tarjeta bip! Esperamos que estos planes incluyan un periódico cambio en los diseños de las tarjetas y tener varios modelos diferentes en nuestras colecciones de aquí a unos años.

domingo, 16 de febrero de 2014

El funicular del San Cristóbal

Esta vez la invitación es a conocer otro medio de transporte. No hablaremos de transporte de superficie, por calles y caminos. Hoy vamos a dar un paseo en funicular.

Boleto del año 2004
El funicular es un tipo especial de ferrocarril, como un ascensor inclinado. Normalmente dispone de dos cabinas enlazadas por un cable de acero, que circulan sobre una línea de ferrocarril de forma que mientras una cabina sube la otra baja, lo que permite aprovechar la energía del que está arriba para subir el de abajo, a la vez que se frena el que está bajando. Las cabinas no tienen motor propio, ya que el movimiento se acciona por una gran polea que mueve el cable de tracción.


El funicular como medio de transporte se creó en el siglo XIX como una alternativa al ferrocarril cuando se necesitaba vencer grandes pendientes. El primer funicular en el mundo fue inaugurado en 1862 en la ciudad francesa de Lyon y en la década de 1870 fueron construidos otros en Budapest (Hungría), Viena (Austria), Estambul (Turquía) y Gran Bretaña.

Boleto de 1990
El primer funicular con motor eléctrico funcionó en Suiza en 1888, y a partir de ahí comenzaron a instalarse más y más funiculares, por lo que en Europa llegaron a haber más de 300. Hoy en día solo en Europa existen más de 200 funiculares circulando.

En Chile el primer funicular fue el del cerro San Cristóbal, en Santiago. Hacia 1870, Benjamín Vicuña Mackenna señalaba que el cerro -entonces rocoso y eriazo- debía ser un gran parque público y un pulmón para la ciudad. A comienzos del siglo XX se inauguran el observatorio astronómico y el monumento a la Virgen. En 1818 el Estado toma posesión de los terrenos y se inician diversas transformaciones y mejoras en las faldas del San Cristóbal, en especial su forestación.
Foto: funicularsantiago.cl

En 1925 se inauguran el funicular, el Zoológico y el torreón. En los años 60 surgen la piscina Tupahue, la Casa de la Cultura Anáhuac y los juegos infantiles. En 1966 los servicios del Cerro San Cristóbal y el Zoológico Nacional se funden en un solo organismo denominado "Parque Metropolitano de Santiago", adscrito al Ministerio de Vivienda y Urbanismo.


Todas estas ampliaciones y mejoras buscaban convertir al cerro San Cristóbal en un lugar de atracción para quienes visitan Santiago, lo que se logró con creces, pues desde hace muchos años este Parque es paseo obligado de santiaguinos y turistas durante todo el año, con un promedio de 300.000 visitantes anualmente.

Los trabajos de construcción del funicular se iniciaron a fines de 1923 y el 25 de abril de 1925 fue inaugurado por el presidente Arturo Alessandri Palma. La vía tiene 485 metros, con una inclinación de 45-48 grados y tres estaciones: la inicial, en la Plaza Caupolicán, al final de Pío Nono; la intermedia, a la entrada del Zoológico; y la final, en la cumbre del cerro, a 260 mts sobre el nivel de la ciudad y a 820 metros sobre el nivel del mar.

Los carros y materiales del funicular fueron traídos desde Milán, Italia. Tenían capacidad para 50 personas, diferenciadas en primera y segunda clase. Los unos eran privados, con cortinas y asientos, mientras que los segundos eran al aire libre y se viajaba de pie.

Boleto de enero 2014
En noviembre del año 2000 el funicular fue declarado Monumento Histórico Nacional por el valor de su complejo sistema de transporte por cables y su importancia como elemento patrimonial de Santiago, presente en la memoria colectiva de sus habitantes.

Lo importante para nosotros es que el funicular ha cambiado permanentemente el diseño y color de sus boletos. Sin embargo últimamente están dando boletos térmicos, que a las pocas semanas se borran y dejan de servir de registro y para colección.


En rigor, los ascensores como los de Valparaíso también son funiculares, pues son dos cabinas sobre rieles tiradas por cuerdas en un plano inclinado, pero haremos la distinción para hablar en otra ocasión de los ascensores del Puerto Principal.

viernes, 10 de enero de 2014

Para empezar bien el año



Como organización, tenemos la costumbre de terminar el año compartiendo en camaradería, para darnos ánimo de que habrán mejores cosas en el año que se inicia. Esta vez no tenía por qué ser distinto. Así que nos juntamos como cada fin/principio de año, en una entretenida reunión.

De comienzo hicimos una asamblea, en la que evaluamos las actividades del año que terminó: las positivas, bien logradas y también las otras, las que no andan del todo bien. Entre las primeras está la periodicidad de nuestras reuniones, las adquisiciones realizadas, los viajes. Entre las menos validadas, está la falta de compromiso de algunos miembros de la Agrupación, por lo que era justamente el momento de destacar el aporte y participación de Víctor, a quién se entregó un galvano en reconocimiento a su compromiso y actitud positiva con el Grupo.


Luego vino una parte entretenida: la entrega de los regalos de fin de año para los socios. Desde hace algunas semanas habíamos estado consultando por los recorridos que recordaba cada uno, de su niñez, de su juventud. Con esa información encargamos unos buses de yeso muy bien terminados y sorprendimos a cada uno con su bus personalizado de regalo.


Uno a uno fueron recibiendo un informal regalo, envuelto en papel de periódico, pero que contenía una pequeña joya. Cada uno fue compartiendo las historias de sus buses y sus recorridos, animando y entusiasmando a los presentes.


Después de un buen almuerzo, que llegó en el momento preciso para calmar el hambre que empezaba a hacerse notar, pasamos a la parte más lúdica: la rifa programada para la ocasión. Se mostraron los premios que se habían reunido y se decidió el procedimiento. Cuando estuvieron todos los números vendidos se sortearon los premios.

 

Los dos principales: la botella de whisky fue para Felipe y Lucas y la caja organizadora de boletos fue para Héctor y Valeria. También obtuvieron algún premio Julio, Juan, Danil, Edgardo y Maikel.

Así pusimos término a un 2013 que nos encuentra en buen pie como organización. E iniciamos el 2014 con la esperanza y las ganas de que sea mejor, que logremos realizar todas las actividades imaginadas y que participemos más quienes nos hemos comprometido a compartir este presente y futuro en torno a los boletos de transporte. La asistencia que hubo en esta ocasión nos hace creer que será un buen año para la Organización.


          





viernes, 13 de diciembre de 2013

Arica siempre Arica

En las ciudades del norte de Chile prácticamente ya no se ven los boletos. En La Serena y Coquimbo, Copiapó, Iquique, Antofagasta y Calama poco a poco los buses fueron dejando atrás los boletos como medio de control de los pasajeros transportados.

La excepción la constituye la ciudad de Arica, en la puerta norte del país, fronteriza con la nación hermana del Perú, en la que todavía muchos microbuses entregan el boleto al pagar el pasaje.

Boleto adulto, 1984
Ubicada 2.060 kilómetros al norte de Santiago, la ciudad de Arica tiene una población aproximada de 200 mil habitantes y se la denomina "la ciudad de la eterna primavera", ya que durante todo el año mantiene agradables temperaturas.

Boleto Casa de Moneda, líneas
2 y 3, con series roja y negra
Los primeros boletos que recogimos en Arica (no los primeros que existieron en dicha ciudad) fueron los genéricos de comienzos de los años 80.

Luego llegaron los boletos de Casa de Moneda de Chile, que fueron los comunes durante muchos años. Habían boletos de las líneas 2 y 3, de la línea 5, de la 6, de la 7 y 8. Más adelante hubo boletos de Roensa y también hubo en Arica un raspe de la serie que circuló por todo Chile.


La ciudad ha vivido diversas etapas de desarrollo. De ser "la capital del nylon" en los 60, pasó por un período de depresión económica al terminarse la zona franca. Pero en los últimos 15 años ha retomado con fuerza su crecimiento, al ser el principal centro comercial y administrativo de la nueva región de Arica y Parinacota. Ese desarrollo urbano ha significado que aumenten las líneas de buses y de taxis colectivos.



En los años 90 empezaron a circular los boletos de Jormar e Impresores 27. El más original fue el boleto escolar, que en el caso de Arica era un boleto para "niño" y no para "estudiante".


Los diseños han ido cambiando con el paso de los años y a mediados de la década anterior aparecieron los 4 boletos de Jormar de las líneas 2, 10, 14 y 113, de los que solo la 14 circula ahora por 2 Reinas; así como las variaciones de colores de los boletos de la línea 5.


Finalmente, en los últimos dos años están circulando los boletos de la Asociación de Dueños de Taxibuses con código de barras, los que actualmente indican que tienen una resolución en trámite, impresos por 2 Reinas.


domingo, 1 de diciembre de 2013

Tuvimos un problema técnico

Sufrimos una invasión de spams, lo que provocó un colapso en nuestra página, por lo que durante algunos días se perdió el acceso normal a este sitio.
Haremos lo posible para evitar que se vuelvan a originar estas interferencias y mantener la normalidad en nuestro trabajo.
Gracias por vuestra comprensión.

jueves, 31 de octubre de 2013

Otra interesante muestra



En la Biblioteca Central de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile se presentó una interesante muestra de boletos de buses de Chile. Una exposición de 565 boletos, realizada con cariño, cuidado y dedicación, que es "una pequeña porción de un universo mayor, pues a la fecha no existe un catastro completo de todos los diseños de boletos que las distintas federaciones y asociaciones de transporte público emitieron y utilizaron en sus servicios".

La dirección de la Biblioteca ha instaurado la costumbre de exhibir muestras de diversos objetos coleccionables en el ingreso al gran salón, como forma de poner un elemento de acompañamiento diferente a la sala de lectura. Entre otras, se han hecho mini-exposiciones con marcadores de página, estampillas y servilletas.

El joven Miguel Ruiz (26 años) que trabaja en la recepción de la Biblioteca, cargaba habitualmente su álbum de boletos, que mostraba a los estudiantes y a sus compañeros de trabajo. Así surgió la idea de exhibirlos. La directora de la Biblioteca se entusiasmó y se montó esta exposición. En ella colabora Sergio Fuentes, también coleccionista, que aporta con una parte de los boletos y con los textos, complementados con fotos antiguas del transporte público tomados de la Biblioteca Nacional y el Museo Histórico Nacional. La funcionaria de la Biblioteca Ermelinda Pino diseñó el atractivo afiche de la exposición. Todo ello "con la intención de despertar en el inconsciente colectivo nuestros propios recuerdos del Santiago de ayer", como señala el texto que acompaña la muestra.

Miguel lleva poco más de 10 años coleccionando boletos. Se afición se despertó cuando visitaba a un familiar en Valparaíso y recibió unos boletos de la famosa serie de Buses Barón. Se entusiasmó con lo llamativo de estos pequeños trozos de papel y en Santiago, a la salida del colegio, se dedicó a recorrer diversos barrios buscando boletos. Algunas veces le iba bien y llegaba con 20 nuevos boletos pero otras veces no, nada encontraba. Así siguió hasta que el Transantiago redujo de un plumazo las opciones de recoger boletos en las calles.

Mientras recibe y entrega las mochilas de los estudiantes, Miguel observa el impacto que causa entre los usuarios de la Biblioteca la exposición de boletos. Según nos cuenta, esta es la que más se ha visto y comentado por parte de los estudiantes y ha motivado a muchos de ellos a traerle los boletos que llegan a sus manos.

La exposición destaca especialmente los boletos de Casa de Moneda, las series de El Golf - Matucana y Cerro Barón, los del Bicentenario, los de la empresa Lokal Trafik y los que promocionaban concursos, además de los boletos más antiguos, anteriores a 1950.

En su texto se dice: "Los boletos más perfectos son los impresos por la Casa de Moneda, que tenía la imprenta de mayor calidad en Chile. Más tarde surgieron otras, que comenzaron a producir -a menor costo- boletos con diseños muy diferentes, a veces impuestos por los propios dueños de las máquinas. Entre estas se destacan Roensa, Impresores 27, J. Mora y Jormar."

Esta exposición es una valiosa iniciativa que ayuda a difundir el coleccionismo y demuestra que en cualquier lugar, con interés y el apoyo necesario, es posible exhibir nuestros "tesoros", sin importar el tamaño ni los recursos con los que se cuenta para su organización. El elemento principal son las ganas de mostrar lo que se tiene y compartirlo con los visitantes, que siempre se sorprenden y recuerdan hechos y momentos que siempre un boleto deja en cada uno de nosotros.

Una vista panorámica de la Sala de Lectura con el mesón de boletos en primer plano.
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Los párrafos en cursiva están tomados de los textos que complementan la exposición, preparados por Sergio Fuentes P.